Unión Europea aprueba préstamo de 90.000 millones de euros para reforzar la defensa de Ucrania

El Parlamento Europeo aprobó un préstamo de 90.000 millones de euros para respaldar a Ucrania en su conflicto con Rusia, con especial énfasis en el fortalecimiento de su capacidad de defensa y la adquisición de armamento.
La iniciativa fue respaldada por 458 votos a favor, 140 en contra y 44 abstenciones. El financiamiento, correspondiente al período 2026-2027, se obtendrá mediante la emisión de deuda de la Unión Europea (UE) en los mercados financieros internacionales.
Según lo establecido, los intereses del préstamo, estimados en aproximadamente 3.000 millones de euros anuales, serán cubiertos con cargo al presupuesto comunitario. República Checa, Hungría y Eslovaquia no asumirán impacto presupuestario, al no participar en el mecanismo.
El acuerdo contempla que Ucrania solo reembolsará a la UE una vez que Rusia haya pagado reparaciones de guerra, tras la finalización del conflicto, que en febrero cumple cuatro años.
De los 90.000 millones de euros —equivalentes a unos 97.000 millones de dólares al cambio actual—, 60.000 millones se destinarán directamente al fortalecimiento de la industria de defensa ucraniana. El monto restante se utilizará para cubrir necesidades presupuestarias del Estado, condicionado a la implementación de reformas por parte de Kiev.

Se prevé que los primeros desembolsos puedan realizarse a partir de abril.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que Ucrania necesitará 135.700 millones de euros en financiamiento entre 2026 y 2027. Tras la suspensión de la ayuda estadounidense bajo la decisión del presidente Donald Trump, la UE asumió aproximadamente dos tercios de ese monto, mientras que el resto será cubierto por aliados como Noruega y Canadá.
“El apoyo a Ucrania recae en un pequeño número de países, y es Europa la que asume la mayor parte. Es un motivo de orgullo y también de interés, porque está en juego nuestra seguridad”, afirmó la eurodiputada francesa Nathalie Loiseau.
Durante el debate, eurodiputados de extrema derecha intentaron posponer la votación, aunque sin éxito.
Por su parte, Alemania propuso financiar parte de la ayuda utilizando activos rusos congelados en Europa. Sin embargo, la iniciativa encontró resistencia, especialmente por parte de Bélgica —país donde se concentra la mayor parte de esos fondos—, así como inquietudes de varios Estados miembros sobre el posible impacto en las normas financieras internacionales.




