Víctor Ito Bisonó llega a la Cancillería con un perfil político y económico alineado con los nuevos desafíos internacionales

El nombramiento de Víctor “Ito” Bisonó como ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana se produce en un contexto internacional marcado por una creciente convergencia entre la política exterior, la seguridad económica, el comercio y las cadenas estratégicas de suministro.
El nuevo canciller cuenta con una amplia red de relaciones dentro de la centroderecha iberoamericana y mantiene vínculos políticos en distintos países de América Latina. Además, durante sus cinco años al frente del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes desarrolló una agenda de acercamiento con Washington en temas relacionados con comercio, inversiones, nearshoring, cadenas de suministro y seguridad económica.
Su designación ha recibido mensajes de respaldo y felicitaciones de figuras políticas e instituciones internacionales. Entre quienes se pronunciaron figuran los expresidentes colombianos Iván Duque y Andrés Pastrana, el expresidente boliviano Jorge “Tuto” Quiroga, la dirigente venezolana María Corina Machado, el exvicecanciller uruguayo Nicolás Albertoni y el diplomático guatemalteco Edmond Mulet.
También expresaron sus felicitaciones el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar; el congresista republicano estadounidense Carlos A. Giménez; el congresista demócrata Adriano Espaillat; el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, y el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados.
Una agenda cercana a Washington
Uno de los principales activos de Bisonó es su experiencia en asuntos económicos y comerciales vinculados con Estados Unidos. Durante su gestión en Industria y Comercio sostuvo encuentros en Washington con representantes de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado, abordando asuntos como seguridad de las cadenas de suministro, semiconductores, dispositivos médicos, nearshoring y el fortalecimiento de República Dominicana como plataforma logística en el Caribe.
El nuevo escenario internacional ha reducido la separación tradicional entre política exterior y política comercial. Temas como los minerales críticos, los semiconductores, los puertos, las zonas francas y las inversiones extranjeras tienen ahora una dimensión estratégica para las principales potencias.
Una red política construida durante décadas
Bisonó también llega a la Cancillería con relaciones construidas durante años con dirigentes de la centroderecha latinoamericana y europea. En Chile mantuvo durante más de dos décadas una relación personal con el expresidente Sebastián Piñera y, durante un viaje a Santiago, sostuvo un encuentro de trabajo con José Antonio Kast, entonces candidato presidencial y posteriormente presidente chileno.
En España, su trayectoria incluye contactos con figuras como José María Aznar y Mariano Rajoy, con quienes abordó la articulación de agendas entre la centroderecha europea y latinoamericana. Asimismo, ha participado en actividades vinculadas al Partido Popular Europeo y forma parte del Consejo de Directores Asociados de la Fundación Internacional para la Libertad.
El reto de convertir relaciones en resultados para el Estado
El cambio en la Cancillería supone también una modificación en el perfil del ministro. Mientras Roberto Álvarez contaba con una extensa experiencia diplomática, jurídica y multilateral, Bisonó llega con un perfil fundamentalmente político y económico, adquirido especialmente durante su paso por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
Este perfil puede resultar estratégico para República Dominicana en un momento en que comercio, inversión, seguridad, manufactura y diplomacia están cada vez más vinculados. Sin embargo, el nuevo canciller también tendrá el desafío de mantener relaciones efectivas con gobiernos de distintas orientaciones políticas, así como con China, organismos multilaterales y otros países con los que República Dominicana mantiene intereses estratégicos.
La principal prueba para Bisonó será, por tanto, convertir la red de relaciones políticas y económicas acumulada durante décadas en activos concretos para el Estado dominicano, sin que sus afinidades políticas limiten el alcance y la capacidad de maniobra de la política exterior del país.




